miércoles, 13 de febrero de 2008

así es


y si la espalda fuera, por ejemplo, un lugar por donde la miel podría decantar, así sería. y si ese mismo lugar se confabulara con las posaderas de la perla, así sería mejor. el punto es molerla. el punto es que no libre, el punto es que se quede quieta con las pupilas abiertas. las yeguas ahora cantan. las yeguas y la suelta, en un rincón. ahí está acabada la perla, murmura la suelta, ahí está acabada, compleja, exasperada, tirante; amordazada por babas amplias y espesas. alabada por ser una joya. prendida por el recto, pulida por dejarse querer.

2 comentarios:

Maori Pérez dijo...

Te dejé un poema en mi blog. Dedicado a ti, digamos. Si te ríes, bacán. Si te cae mal, putaa... digamos que es sólo una broma-catarsis. Yo me reí mucho, digamos. Del poema, digamos. Un beso, digo sho no.

Maori Pérez dijo...

ehm, el poema tiene algunos desperfectos y va a pasar a revisión...

disculpe las molestias.

Es que lo escribí muuuy apriiisa.